Ejercicios para la fascitis plantar: protocolo de 12 semanas basado en evidencia
La mayoría de vídeos y PDF sobre fascitis plantar se quedan en cuatro estiramientos genéricos. La evidencia científica actual (Rathleff 2015, DiGiovanni 2006, guía clínica APTA 2014) dice algo distinto: lo que realmente marca la diferencia es el fortalecimiento excéntrico progresivo del tríceps sural combinado con estiramiento específico de la fascia. Este es el protocolo completo, con series, repeticiones y progresión semana a semana.
En resumen
El ejercicio con más evidencia para la fascitis plantar no es el estiramiento pasivo sino el fortalecimiento excéntrico de alta carga con toalla enrollada bajo los dedos (protocolo Rathleff). Combinado con estiramientos específicos de la fascia (DiGiovanni) reduce el dolor de forma significativa a las 8–12 semanas en la mayoría de pacientes. Los estiramientos aislados alivian a corto plazo pero no cambian la enfermedad de fondo.
Si has llegado hasta aquí es probable que lleves semanas —o meses— con ese dolor punzante en el talón que aparece en el primer paso al levantarte de la cama, se calma tras andar unos minutos y vuelve al ponerte en pie tras estar sentado un rato. La fascitis plantar es la causa más frecuente de dolor plantar en adultos: afecta a un 10% de la población a lo largo de la vida y es especialmente común en corredores, personas que pasan muchas horas de pie y adultos de 40 a 60 años.
La buena noticia: entre el 80% y el 90% de los casos se resuelven sin cirugía ni infiltraciones si se hace el trabajo correcto de forma constante. La mala: la mayoría de vídeos, PDF de la sanidad pública y consejos genéricos que circulan por internet están basados en protocolos antiguos que se centran solo en el estiramiento pasivo. La investigación más reciente (Rathleff et al., 2015; Martin et al., 2014 — guía clínica de la American Physical Therapy Association) demuestra que el fortalecimiento excéntrico progresivo del complejo tríceps sural con la fascia estirada produce mejoras clínicamente relevantes muy superiores a los estiramientos aislados.
Este artículo es el protocolo completo que aplicamos en consulta, con dosis (series, repeticiones, tempo y frecuencia), progresión semanal y adaptaciones para quien no tiene material. Es información clínica de carácter general y no sustituye la valoración individual de un fisioterapeuta o médico — especialmente si tu dolor dura más de tres meses o presenta señales de alarma (te las explico también).
Por qué duele el primer paso de la mañana
La fascia plantar es una banda de tejido conectivo fibroso que va desde el calcáneo hasta la base de los dedos, forma el arco longitudinal del pie y actúa como un amortiguador dinámico en cada paso. Cuando hablamos de «fascitis» plantar en realidad estamos ante una fasciopatía: un proceso degenerativo (no puramente inflamatorio) que afecta a la inserción de la fascia en el calcáneo tras microtraumatismos repetidos.
Durante el sueño, el pie descansa en flexión plantar y la fascia se acorta. Al apoyar por primera vez en la mañana, esa fascia acortada se estira bruscamente contra un tejido con áreas de degeneración → dolor agudo. Tras andar unos minutos, la fascia recupera longitud y el dolor cede. Ese patrón «dolor de primer paso» es tan característico que sirve por sí solo como criterio diagnóstico clínico según la guía de la APTA.
Entender esto es importante porque cambia la lógica del tratamiento: no basta con «estirar y esperar». Hay que remodelar el tejido dañado, y eso solo se consigue aplicando carga controlada de forma progresiva. Los estiramientos calman; los excéntricos curan.
El espolón calcáneo no es la causa del dolor
Hasta un 20% de la población sin síntomas tiene espolón visible en radiografía. La fascitis plantar y el espolón son dos hallazgos que a menudo coinciden pero no tienen relación causal directa: no hay que «tratar» el espolón, hay que tratar la fasciopatía. Retirar el espolón quirúrgicamente sin resolver la carga de la fascia no soluciona el problema.
Qué papel juegan los ejercicios en la recuperación
La revisión Cochrane más reciente y la guía clínica de la APTA (Clinical Practice Guidelines, 2014, revisadas en 2023) coinciden en que el ejercicio terapéutico es tratamiento de primera línea, junto con la educación del paciente y las modificaciones de calzado. Las infiltraciones de corticoide, las ondas de choque y las plantillas quedan como segundas líneas cuando el ejercicio bien pautado no ha funcionado en 8–12 semanas.
El estudio de Rathleff y colaboradores publicado en *Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports* (2015) comparó, en un ensayo aleatorizado, dos protocolos aplicados durante 3 meses: estiramiento pasivo de fascia (protocolo DiGiovanni) frente a fortalecimiento excéntrico de alta carga con toalla bajo los dedos. A los 3 meses el grupo de excéntricos tuvo una diferencia de 29 puntos en la escala FFI (Foot Function Index) respecto al grupo de estiramientos — una diferencia clínicamente muy relevante. A los 6 y 12 meses ambos grupos se igualaron, pero la mejoría rápida del grupo de carga se traduce en volver antes al trabajo, al deporte y a la vida normal.
La lectura práctica: estirar es útil, sobre todo en las primeras semanas y para descargar por la mañana; fortalecer con carga alta es lo que remodela el tejido y lo hace tolerante a las exigencias del día a día. El protocolo que verás a continuación combina ambos.
El error más frecuente en la fascitis plantar es quedarse en el estiramiento y no pasar nunca al fortalecimiento excéntrico. Es como intentar curar una tendinitis rotuliana solo estirando el cuádriceps: alivia, pero no cura.
| Aspecto | Estiramiento pasivo | Fortalecimiento excéntrico (Rathleff) |
|---|---|---|
| Objetivo terapéutico | Alivio sintomático y longitud de fascia | Remodelación del tejido degenerado |
| Efecto a corto plazo (2-4 sem) | Alivio rápido del dolor | Mejora progresiva, aún moderada |
| Efecto a 3 meses (Rathleff 2015) | Referencia | +29 puntos FFI vs referencia |
| Efecto a 12 meses | Similar al excéntrico | Similar al estiramiento |
| Rol en el protocolo | Preparación y descarga diaria | Motor real de la recuperación |
Antes de empezar: cuándo NO hacer estos ejercicios
Este protocolo está diseñado para fascitis plantar clínicamente confirmada por un profesional. Antes de empezar, descarta que tu dolor de talón corresponda a otra causa que requiere abordaje distinto (o incluso urgente).
Consulta con un profesional antes de empezar si presentas:
Cualquiera de estas señales sugiere que el diagnóstico puede no ser fascitis plantar o que existe una complicación asociada:
- Dolor de talón que aparece tras un impacto o caída (posible fractura de estrés del calcáneo).
- Dolor que empeora progresivamente pese al reposo relativo durante más de 6 semanas.
- Hinchazón visible, enrojecimiento marcado o calor local en el talón.
- Adormecimiento, hormigueo o irradiación del dolor hacia la planta o los dedos (posible atrapamiento del nervio tibial posterior o síndrome del túnel tarsiano).
- Dolor bilateral simultáneo en menor de 40 años sin causa clara (descartar espondiloartritis con reumatólogo).
- Fiebre, malestar general o antecedente de infección reciente (descartar osteomielitis).
- Diabetes mal controlada con neuropatía conocida.
Bloque 1 · Descarga matinal (2–3 minutos antes de pisar)
Estos tres ejercicios se hacen sentado en la cama, antes de apoyar el pie por primera vez. Su objetivo no es curar sino evitar el latigazo brusco de la fascia acortada durante la noche. Reducen entre un 40% y un 70% el pico de dolor del primer paso según encuestas clínicas.
1.1 · Movilización de tobillo en descarga
Sentado con la pierna extendida, dibuja el alfabeto en el aire con el dedo gordo del pie. Movimiento amplio pero indoloro. Trabaja rango articular del tobillo sin cargar la fascia.
- Series: 1 · Repeticiones: alfabeto completo (~26 letras)
- Duración total: 1 minuto por pie
- Frecuencia: cada mañana antes de levantarse
1.2 · Estiramiento activo de gemelo con toalla
Sentado con la pierna extendida, pasa una toalla larga por la planta del pie y sujeta los extremos. Tira suavemente hacia ti con las manos, llevando el pie hacia la tibia. Mantén la rodilla estirada.
- Series: 3 · Duración por serie: 30 segundos
- Descanso entre series: 15 segundos
- Sensación: estiramiento en gemelo y planta, NO dolor
1.3 · Rolling con pelota fría
Deja rodar una pelota de tenis o una botella pequeña congelada (rellena de agua) bajo el arco plantar durante 1–2 minutos por pie. Presión moderada. Efecto analgésico local por el frío + masaje de la fascia.
- Duración: 1–2 min por pie
- Frecuencia: 2 veces al día (mañana y tarde)
- Alternativa sin botella congelada: pelota de tenis a temperatura ambiente
Bloque 2 · Estiramientos específicos (protocolo DiGiovanni)
El protocolo publicado por DiGiovanni y colaboradores en *The Journal of Bone and Joint Surgery* (2003, seguimiento a 2 años en 2006) es el estiramiento específico de fascia plantar con mayor evidencia. La diferencia con el estiramiento genérico de gemelo es la posición del pie: los dedos se llevan a extensión máxima antes de aplicar el estiramiento — así se preestira la fascia, no solo el músculo.
2.1 · Estiramiento específico de fascia plantar (DiGiovanni)
Sentado en una silla con la pierna afectada cruzada sobre la contraria (posición «cuatro»), coge los dedos del pie con la mano del mismo lado y tira de ellos hacia arriba y atrás, hasta sentir el estiramiento firme en el arco plantar. Palpa con la otra mano la fascia — debe estar tensa como una cuerda de guitarra.
- Series: 3 · Duración por serie: 10 segundos
- Repeticiones: 10 estiramientos por serie (30 en total)
- Frecuencia: 3 veces al día (mañana, mediodía, noche)
- Duración del programa: mínimo 8 semanas
2.2 · Estiramiento de gastrocnemio contra pared
De pie frente a una pared, manos apoyadas. Pie afectado atrás, rodilla estirada; pie adelantado, rodilla flexionada. Empuja el talón trasero al suelo hasta notar estiramiento en el gemelo. NO despegues el talón.
- Series: 3 · Duración por serie: 45 segundos
- Frecuencia: 2 veces al día
- Progresión: aumenta la distancia del pie trasero cada semana
2.3 · Estiramiento de sóleo (rodilla flexionada)
Misma posición que 2.2 pero flexiona ligeramente la rodilla trasera. Esto pone el foco en el sóleo (músculo profundo) en lugar del gemelo. Muchos casos crónicos tienen sóleo rígido no tratado.
- Series: 3 · Duración por serie: 45 segundos
- Frecuencia: 2 veces al día
- Clave: el talón trasero pegado al suelo todo el tiempo
Bloque 3 · Fortalecimiento excéntrico progresivo (el que marca la diferencia)
Este es el ejercicio central del protocolo. Se realiza sobre un escalón o step, con una toalla enrollada bajo los dedos del pie para colocar la fascia en dorsiflexión máxima antes de cargarla. La combinación «fascia estirada + carga excéntrica lenta» es lo que produce la remodelación del tejido.
En el ensayo de Rathleff se aplicó a días alternos (no diario) para respetar el tiempo de adaptación del tejido. El progreso es en carga (mochila lastrada), no en velocidad ni en número de repeticiones más allá del mínimo indicado.
El «semáforo del dolor» durante el excéntrico
El dolor durante el ejercicio no es peligroso por sí mismo — de hecho, un dolor leve/moderado es esperable y compatible con la remodelación tisular. Usa esta regla:
- Verde (0–3/10 durante el ejercicio y sin dolor añadido a las 24 h): sigue con la progresión.
- Ámbar (4–5/10 durante el ejercicio o dolor mayor al habitual a las 24 h): mantén la carga actual sin subir la siguiente semana.
- Rojo (6/10 o más, o el dolor de la mañana empeora ≥2 puntos durante 3 días seguidos): baja al escalón anterior de carga y consulta si no revierte.
3.1 · Heel-raise excéntrico con toalla (Rathleff heel raise)
Coloca una toalla enrollada de unos 3 cm de grosor bajo los dedos del pie afectado, sobre un escalón. La parte delantera del pie queda sobre la toalla y el talón cuelga por el borde del escalón. Puedes apoyarte en una pared o barandilla por seguridad.
Fase de subida (concéntrica, 3 segundos): eleva el talón todo lo que puedas ayudándote de las dos piernas.
Fase alta (isométrica, 2 segundos): mantén arriba, buscando la máxima flexión plantar posible.
Fase de bajada (excéntrica, 3 segundos): deja caer el peso solo sobre la pierna afectada y baja lento hasta que el talón pase por debajo del nivel del escalón, con la fascia máximamente estirada gracias a la toalla.
Al principio hazlo con ambas piernas subiendo y bajando. En cuanto tolere (habitualmente semana 2–3), pasa a subida bilateral y bajada unilateral.
- Series y repeticiones (día alterno):
- · Semanas 1–2: 3 × 12 repeticiones, sin lastre
- · Semanas 3–4: 4 × 10 repeticiones, sin lastre
- · Semanas 5–8: 5 × 8 repeticiones, con mochila de 2–5 kg
- · Semanas 9–12: 5 × 6 repeticiones, con mochila de 5–10 kg
- Descanso entre series: 2 minutos
- Frecuencia: días alternos (3–4 sesiones/semana)
- Sensación aceptable: dolor 0–3/10 durante el ejercicio; dolor que remite en menos de 24 h
Progresión semanal completa (0 a 12 semanas)
El protocolo se estructura en cuatro fases de tres semanas cada una. Cada fase añade complejidad. No saltes fases aunque te encuentres bien: la mejoría subjetiva precede a la remodelación tisular real por 4–6 semanas.
| Fase (semanas) | Descarga matinal | Estiramientos DiGiovanni | Excéntrico Rathleff | Objetivo |
|---|---|---|---|---|
| 1 (0–3) | Diaria, 3 min | 3 × 10 × 10 s / 3 veces día | 3 × 12, sin lastre, bilateral | Reducir dolor matinal · Tolerar la carga |
| 2 (4–6) | Diaria, 3 min | 3 × 10 × 10 s / 3 veces día | 4 × 10, sin lastre, bajada unilateral | Introducir carga excéntrica progresiva |
| 3 (7–9) | Solo si dolor matinal | 3 × 10 × 10 s / 2 veces día | 5 × 8 con 2–5 kg, unilateral | Iniciar readaptación funcional (andar >30 min) |
| 4 (10–12) | Solo si dolor matinal | 3 × 10 × 10 s / 1 vez día | 5 × 6 con 5–10 kg, unilateral | Volver a impacto controlado (trote suave, si aplica) |
Adaptación sin material (en casa)
Si no tienes step, mochila con peso o banda elástica, puedes hacer una versión adaptada del protocolo que mantiene la mayor parte del efecto clínico. Es menos precisa dosificando la carga, pero perfectamente válida para las primeras 6–8 semanas.
- Sustituir el step por el primer escalón de casa (siempre con barandilla o apoyo firme).
- Sustituir la toalla enrollada por una toalla de mano doblada en tres.
- Sustituir la mochila lastrada por una mochila con libros o botellas de agua (pesa la mochila en la báscula para saber la carga real).
- Sustituir la pelota de tenis por una botella pequeña de plástico llena de agua y congelada (rueda igual y añade el efecto crioanalgésico).
- Si no tienes silla adecuada para el estiramiento de DiGiovanni, hazlo sentado en el suelo con la pierna cruzada; asegúrate de llevar los dedos a extensión máxima antes de empezar a contar los 10 segundos.
Errores frecuentes y cómo corregirlos
Estos son los errores que vemos con más frecuencia en consulta cuando un paciente lleva semanas haciendo «los ejercicios de la fascitis» sin mejorar:
Error 1 · Quedarse solo en estiramientos
Es el más común. Alivia, pero no remodela. Si a las 4 semanas de estirar bien tres veces al día no ves progresión clara, añade el excéntrico sí o sí — no lo pospongas más.
Error 2 · Excéntrico sin toalla bajo los dedos
Sin la toalla, la fascia no está preestirada durante la carga y pierdes gran parte del efecto terapéutico. La toalla no es opcional: es la diferencia entre un heel raise y un Rathleff.
Error 3 · Hacer el excéntrico diario
El tejido conectivo necesita 48 h de recuperación para responder a la carga alta. Diario satura el sistema y sube el dolor sin acelerar la mejoría. Días alternos, siempre.
Error 4 · Interpretar el dolor como daño
Un dolor 2–3/10 durante el excéntrico es esperable y compatible con la reparación. Solo hay que parar si supera 5/10 o el dolor matinal empeora >2 puntos durante 3 días seguidos.
Error 5 · Dejar el protocolo al primer alivio
La mejoría subjetiva llega antes que la reparación real del tejido. Abandonar en la semana 4–5 cuando ya no duele es la primera causa de recaída a los 3–6 meses. Completa las 12 semanas.
Error 6 · No revisar el calzado y la carga externa
Si sigues corriendo 40 km/semana con zapatillas de 800 km o pasas 10 h al día de pie con chanclas planas, ninguna serie de ejercicios te va a curar. Los ejercicios son necesarios pero no suficientes: hay que corregir también el factor mecánico externo.
Cuándo esperar mejoría (timeline realista)
El curso natural típico con un protocolo bien ejecutado:
- Semanas 1–2: reducción del dolor matinal en un 20–40%. Sin cambios claros en la marcha de mediodía.
- Semanas 3–4: mejoría clara del primer paso (–50%). El dolor tras estar sentado empieza a disminuir.
- Semanas 5–8: capacidad de andar >45 minutos sin recaída. Reintroducción progresiva de superficies duras.
- Semanas 9–12: consolidación. Vuelta a actividad deportiva de impacto controlado (trote suave, si aplica).
- Meses 4–6: fase de mantenimiento. Estiramientos de fascia 1 vez al día indefinidamente y sesión de excéntricos 1 vez por semana para prevenir recaída.
Cuándo consultar a un profesional
Si tras 6–8 semanas de ejecución correcta del protocolo no hay mejoría clara, o si el dolor empeora, es momento de una valoración presencial. Los pasos habituales son:
Exploración física completa por el fisioterapeuta o el traumatólogo (test de Windlass, palpación de la inserción, evaluación del complejo tobillo–pie, dorsiflexión pasiva y activa, cadena posterior).
Ecografía para confirmar el diagnóstico, medir el grosor de la fascia (>4 mm sugiere fasciopatía) y descartar otras causas (rotura parcial, atrapamiento nervioso, bursitis retrocalcánea).
Estudio biomecánico de la pisada si sospechamos que un factor mecánico (pronación excesiva, dismetría, torsión tibial) está manteniendo la carga sobre la fascia — puede indicar plantillas.
En segunda línea, si el ejercicio + calzado + plantillas no ha funcionado en 3 meses: ondas de choque focales (con evidencia sólida en fascitis plantar crónica) o infiltración eco-guiada. La cirugía es excepcional y queda como último recurso tras 12 meses de tratamiento conservador fallido.
Revisado médicamente por
Pau Falcato Ruiz
Fisioterapeuta · Deportiva
Fisioterapeuta deportivo. Punción seca, readaptación y prevención de lesiones en deportistas.
Referencias científicas
- [1]Rathleff MS, Mølgaard CM, Fredberg U, Kaalund S, Andersen KB, Jensen TT, Aaskov S, Olesen JL. High-load strength training improves outcome in patients with plantar fasciitis: a randomized controlled trial with 12-month follow-up. Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports, 2015. DOI: 10.1111/sms.12313
- [2]DiGiovanni BF, Nawoczenski DA, Malay DP, Graci PA, Williams TT, Wilding GE, Baumhauer JF. Plantar fascia-specific stretching exercise improves outcomes in patients with chronic plantar fasciitis: a prospective clinical trial with two-year follow-up. The Journal of Bone and Joint Surgery (American Volume), 2006. DOI: 10.2106/JBJS.E.01166
- [3]DiGiovanni BF, Nawoczenski DA, Lintal ME, Moore EA, Murray JC, Wilding GE, Baumhauer JF. Tissue-specific plantar fascia-stretching exercise enhances outcomes in patients with chronic heel pain: a prospective, randomized study. The Journal of Bone and Joint Surgery (American Volume), 2003. DOI: 10.2106/00004623-200307000-00013
- [4]Martin RL, Davenport TE, Reischl SF, McPoil TG, Matheson JW, Wukich DK, McDonough CM. Heel pain—plantar fasciitis: revision 2014. Clinical Practice Guidelines linked to the ICF. Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy, 2014. DOI: 10.2519/jospt.2014.0303
- [5]Riddle DL, Pulisic M, Pidcoe P, Johnson RE. Risk factors for plantar fasciitis: a matched case-control study. The Journal of Bone and Joint Surgery (American Volume), 2003. DOI: 10.2106/00004623-200305000-00004
- [6]Landorf KB, Keenan AM, Herbert RD. Effectiveness of foot orthoses to treat plantar fasciitis: a randomized trial. Archives of Internal Medicine, 2006. DOI: 10.1001/archinte.166.12.1305
- [7]Sun J, Gao F, Wang Y, Sun W, Jiang B, Li Z. Extracorporeal shock wave therapy is effective in treating chronic plantar fasciitis: a meta-analysis of RCTs. Medicine (Baltimore), 2017. DOI: 10.1097/MD.0000000000006621
- [8]Babatunde OO, Legha A, Littlewood C, Chesterton LS, Thomas MJ, Menz HB, van der Windt D, Roddy E. Comparative effectiveness of treatment options for plantar heel pain: a systematic review with network meta-analysis. British Journal of Sports Medicine, 2019. DOI: 10.1136/bjsports-2017-098998
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Depende de la fase. En las semanas 1–4 del protocolo lo razonable es sustituir la carrera por bici, elíptica o natación para no sumar impactos. A partir de la semana 6–8, si el dolor matinal está por debajo de 3/10 y andar 45 min no lo dispara, se puede reintroducir trote muy suave (10–15 min en superficie blanda) y progresar semana a semana. Volver a correr antes retrasa la recuperación.
Sí, la marcha en superficie blanda con calzado con amortiguación es beneficiosa y forma parte del tratamiento. Lo que hay que evitar es andar largas distancias sobre suelos duros con chanclas o descalzo, y estar de pie parado más de 60 min seguidos. Alternar reposo–marcha corta cada 45 min es lo ideal en las primeras semanas.
Con tratamiento conservador bien pautado, la mayoría de casos mejoran de forma significativa en 8–12 semanas y se resuelven completamente en 6–12 meses. Un 10–20% de casos se cronifican y requieren tratamientos adicionales (ondas de choque, plantillas a medida, infiltración). Sin tratamiento activo, la resolución espontánea puede tardar hasta 24 meses.
En la fase aguda o cuando el dolor está alto, el frío (botella congelada bajo la fascia 10 min tras la actividad) tiene efecto analgésico local con buena evidencia. El calor puede ser útil antes de los estiramientos para preparar el tejido. En la fase crónica es indiferente y prima el ejercicio sobre el frío/calor.
Sirve como automasaje y complemento — reduce dolor y facilita los estiramientos — pero no sustituye al fortalecimiento excéntrico. Piénsalo como un preparatorio, no como el tratamiento principal.
No de entrada. La guía clínica actual reserva las plantillas para casos donde existe un factor biomecánico claro (pronación marcada, pie cavo rígido, dismetría) o cuando el ejercicio + calzado no ha sido suficiente a las 8–12 semanas. Empezar directamente por plantillas sin trabajar la fascia es un error frecuente.
La cirugía (fasciotomía) es excepcional. Se plantea únicamente cuando han fallado 12 meses de tratamiento conservador completo — incluyendo ejercicio, calzado, plantillas, ondas de choque focales y, en algunos casos, infiltración eco-guiada. Menos del 5% de las fascitis plantar acaban en quirófano.
El espolón es un hallazgo radiológico frecuente en fascitis plantar crónica, pero **no es la causa del dolor**. Hasta un 20% de personas asintomáticas tienen espolón. El tratamiento es el mismo con o sin espolón: no se opera el espolón, se trata la fasciopatía.
Zapatilla con amortiguación media-alta en la zona del talón, drop de 6–10 mm, contrafuerte firme y suficiente espacio en el antepié. Evita chanclas planas, bailarinas, tacón muy alto y andar descalzo sobre suelos duros durante las primeras semanas del protocolo.
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